República de Cuba

El territorio nacional está distribuido en 15 provincias y 168 municipios, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud, según la división político-administrativa de junio 1976 y las modificaciones aprobadas en agosto de 2010.

Situada en la entrada del Golfo de México, en pleno Mar Caribe, la República de Cuba es un archipiélago formado por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud (considerado municipio especial) y por 4 195 cayos e islotes que en total alcanzan una superficie de 110 922 km². Los países más cercanos son Haití, Estados Unidos, Jamaica y México.

Nombre oficial: República de Cuba
Forma de gobierno: República Socialista
Presidente: Miguel Díaz Canel Bermúdez
Vicepresidente Primero: Salvador Valdés Mesa
División política: 15 provincias y 168 municipios
Capital: La Habana
Idioma oficial: Español
Moneda: Peso cubano (CUP) y
Peso cubano convertible (CUC)
Superficie: 110 mil km²
Población: 11 239 224 habitantes (2016)
Gentilicio: Cubano /Cubana
Horario: UTC –5

Organizaciones y órganos superiores

  • Partido Comunista de Cuba
  • Asamblea Nacional del Poder Popular
  • Consejo de Estado
  • Consejo de Ministros

División Política Administrativa

Conforme a lo establecido en el artículo 102 de la Constitución de la República, el territorio nacional, para los fines político-administrativos, se divide en provincias y municipios.

La actual división político-administrativa de Cuba fue establecida en 1976, para facilitar el desarrollo armónico de todas las regiones y aprovechar los recursos naturales y humanos del país de manera más racional. En agosto de 2010 se introdujeron modificaciones quedando 15 provincias y 168 municipios, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud.

Las 15 provincias son: Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana, Matanzas, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Avila, Camagüey, Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo. La mayor parte de las capitales de provincia tienen el mismo nombre de estas.

Relieve
La Isla de Cuba se extiende por 1 250 kilómetros desde el Cabo de San Antonio hasta Punta Quemado. Posee 5 746 kilómetros de costas, más de 200 bahías y 289 playas.

Aproximadamente una cuarta parte de la superficie de Cuba está formada por montañas y colinas, y el resto por terrenos llanos. Las áreas montañosas están dispersas a través de la Isla y no proceden de una masa central.

Las principales cadenas montañosas son: el macizo de Guamuhaya o Sierra del Escambray, la Cordillera de Guaniguanico y la Sierra Maestra; ésta, ubicada en el sureste del país, es la de mayor altitud, tamaño y extensión, y en ella se encuentra la Sierra de Turquino que alcanza su máxima elevación en el Pico Turquino (1 974 metros sobre el nivel del mar), el más alto de Cuba. La mayor parte del suelo de la Isla es relativamente fértil.

Recursos naturales

Uno de los elementos naturales más extraordinarios de la Isla es el gran número de cuevas formadas en rocas calizas, entre las que destacan las cuevas de Cotilla, situadas cerca de La Habana, y las de Trinidad. La mayor parte de los numerosos ríos de Cuba son de poca longitud; los principales son: Cauto, Zaza y Sagua la Grande. La línea de costa de Cuba es extremadamente irregular y está formada por numerosos golfos y bahías, como el golfo de Batabanó y el de Guacanayabo; su longitud total es de unos 3 740 kilómetros.

La Isla cuenta con excelentes y abundantes puertos naturales; los más notables son los de La Habana, Cárdenas, Matanzas y Nuevitas en la costa norte, y Guantánamo, Santiago de Cuba y Cienfuegos en la costa sur.

Flora y fauna

De los dones que nos regaló la naturaleza, la flora de Cuba es uno de los más admirados por nacionales y foráneos. Pocos son insensibles al verdor profundo de nuestras montañas y sabanas, cuando la lluvia es pródiga, se puede apreciar el restallante colorido de las flores cubanas, entre las cuales hay especies raras y muy bellas. La flora cubana tiene más de 6 500 especies sólo de plantas con semillas, de las cuales aproximadamente la mitad son endémicas, valores superiores al resto de las Antillas; por tanto, Cuba es el principal polo de diversidad vegetal en el Caribe insular. La especie vegetal exótica más utilizada en Cuba es la caña de azúcar, que junto a la palma real constituyen los elementos florales más típicos de la geografía cubana.

Los científicos consideran que la región de Moa, al norte de la provincia de Holguín, está entre las más antiguas de la isla y además es llamada ” por los botánicos “Jardín de Cuba por dos razones: muestra una flora rica en especies y es la de mayor endemismo vegetal. La Sierra del Rosario ha sido declarada Reserva de la Biosfera debido a la presencia de un reservorio muy especial, tras un concienzudo trabajo de reforestación iniciado en la década de los 80.

En Cuba, además de las especies autóctonas, hay otras que han sido introducidas de diferentes partes del mundo, muchas se han adaptado tan bien a nuestro clima que hemos llegado a creerlas nuestras. Tal es el caso de plantas medicinales como el mastuerzo y la albahaca morada, árboles como la casuarina y el eucalipto, así como las especies florales que se observan en nuestros jardines como rosas, claveles, gladiolos y otras.

La fauna cubana posee características intrínsecas, debido a su origen y evolución y a la condición de archipiélago del territorio que habita. Con la presencia de grandes procesos de radiación adaptativa, los grupos presentes se han diversificado extraordinariamente, al extremo que hay grupos de animales que están emparentados entre sí, pero pueden, incluso, tener hábitat distintos y utilizar recursos ambientales diferentes, y existe un fuerte endemismo en todo el territorio.

Se conocen 42 especies de mamíferos, 350 de aves, 121 de reptiles, 46 de anfibios, 2 947 de moluscos, 7 493 de insectos y 1 300 de arácnidos, ninguno venenoso para el hombre.
Existen especies en nuestro país dignas de admiración, como la ranita más pequeña del mundo (Eleuterodactylus iberia), el murciélago mariposa (Natalus lepidus), uno de los más pequeños del planeta, y el zunzuncito (Mellisuga helenae), con su diminuta talla de apenas 7 centímetros, recibe el calificativo de ave más pequeña del orbe y es el más fiel exponente del enanismo en la isla; así como distintas especies del género Polymita, considerados como los más bellos moluscos terrestres.

Especies como el cocodrilo rombifer (Crocodylus rhombifer), uno de los más primitivos del mundo, el almiquí, un gigante dentro del grupo de mamíferos insectívoros que habitan el planeta, y el manjuarí, son considerados fósiles vivientes. En nuestro país funciona el Sistema Nacional para el Medio Ambiente y los Recursos Naturales para la conservación de las especies.

Clima

En Cuba siempre hay buen tiempo, pues esta tierra acogedora y multicolor goza del llamado clima tropical ideal, soleado, estacionalmente húmedo, con influencia marítima y rasgos de semicontinentalidad.

Las temperaturas son generalmente altas. Los valores medios anuales van desde los 22ºC hasta 28ºC y más en las costas orientales, magnitudes inferiores a los 20ºC se reportan en las partes más altas de las zonas montañosas.

Los meses más frescos son diciembre, enero y febrero, y los más calurosos, julio y agosto.

En la mayor parte de Cuba predomina el clima de tipo cálido tropical, con estación lluviosa en el verano, en que influyen en su formación, como factores determinantes, la cantidad de radiación solar que se recibe, las particularidades de la circulación atmosférica sobre el país, y la diferente influencia de las características físico-geográficas propias del territorio nacional.

Por su posición geográfica, Cuba se encuentra situada en una latitud muy próxima al Trópico de Cáncer, lo que condiciona la recepción de altos valores de radiación solar durante todo el año, determinando el carácter cálido de su clima. Además, se halla en la frontera entre las zonas de circulación tropical y extratropical, recibiendo la influencia de ambas con carácter estacional. En la temporada que va aproximadamente de noviembre a abril, las variaciones del tiempo y el clima se hacen más notables, con cambios bruscos en el tiempo diario, asociados al paso de sistemas frontales, a la influencia anticiclónica de origen continental y de centros de bajas presiones extratropicales. De mayo a octubre, por el contrario, se presentan pocas variaciones en el tiempo, con la influencia más o menos marcada del Anticiclón del Atlántico Norte. Los cambios más importantes se vinculan con la presencia de disturbios en la circulación tropical (ondas del este y ciclones tropicales).

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