Proyecto constitucional: el visto bueno a la propiedad privada

Toda Constitución dibuja el mapa de un país, sus líneas más generales, como norma sustantiva que es.

Por: ENRIQUE OJITO

Reforma Constitucional en Cuba Fiel a esta idea, el proyecto de la Carta Magna cubana, en su artículo 21 reconoce a la privada entre las formas de propiedad, uno de los elementos más novedosos dentro de la reforma.

En definitiva, como sostuvo el General de Ejército Raúl Castro, en el Informe Central al VII Congreso del Partido, “se trata precisamente de llamar a las cosas por su nombre y no refugiarnos en ilógicos eufemismos para esconder la realidad”.

Y esa realidad está delante de nuestros ojos, y es más complicada que una simple sumatoria: la flexibilización del ejercicio del trabajo por cuenta propia más el visto bueno dado por el Estado cubano a la contratación de fuerza de trabajo derivó, en la concreta, en la formación de medianas, pequeñas y microempresas privadas.

No obstante, el propio Raúl aclaraba que “la empresa privada actuará en límites bien definidos y constituirá un elemento complementario del entramado económico del país”.

Tal como advierten algunos expertos, la propuesta de Reforma Constitucional no define todos los actores económicos alineados a dicha forma de propiedad. Ahora bien, que esté consignado en la futura Ley de leyes, por un lado, legitima obviamente la propiedad privada y, por otro, conducirá a la aprobación de todo un cuerpo legal que regule el desempeño de entidades familiares, pequeñas y medianas empresas.

Es menester subrayar, además, que la inclusión de esta forma de propiedad se corresponde con otros documentos rectores del devenir cubano. Aludo, específicamente, a los Lineamientos de la Política económica y social del Partido y la Revolución, y a la Conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, donde se reconoce la propiedad privada.

Si nos atenemos a los debates generados no solo ahora durante la consulta del proyecto constitucional; sino con anterioridad en el análisis de los Lineamientos del Partido y de la Conceptualización del modelo cubano, la inclusión de la propiedad privada es algo que no todos la acogen con aplausos, porque en fondo se traduce en reconocer la desigualdad en términos económicos entre los ciudadanos.

Sin embargo, me sumo a los especialistas que sostienen que el espíritu del articulado es reconocer que todas las formas de propiedad tienen un fin social. Ello se traduce en que el propietario no únicamente de dispone derechos, sino también de deberes para con el prójimo, con la sociedad.

Recuerdo, por si acaso, otro elemento: el proyecto de Constitución dice con letra clara y precisa que en Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, como forma de propiedad fundamental. A buen entendedor…

 

Tomado de Radio Sancti Spíritus

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