El experimento de San Isidro y Sierra Caballos

Aunque Cuba toda viene preparándose desde hace años para migrar de la televisión analógica tradicional a la digital, cinco municipios de la provincia de Sancti Spíritus y la Isla de la Juventud constituyen el polígono de una pretensión mayor que poco a poco irradiará mejor señal al país

Desde el Centro transmisor de San Isidro, al sur de Sancti Spíritus, se provee actualmente señal analógica y digital a cinco municipios. Foto: Vicente Brito
Desde el Centro transmisor de San Isidro, al sur de Sancti Spíritus, se provee actualmente señal analógica y digital a cinco municipios. Foto: Vicente Brito

Por: JUAN ANTONIO BORREGO

Si algo han aprendido los especialistas y técnicos involucrados durante años en el ineludible proyecto de migrar hacia la televisión digital es que en nuestro país el proceso no se reduce únicamente a adquirir la nueva tecnología, bastante cara por cierto; instalarla en los sitios más apropiados y colocar los interruptores analógicos en posición de off.

Expertos consultados coinciden en reconocer que no obstante todas las acciones comunicativas puestas en práctica, todavía en buena parte de la población subyacen la duda y el rechazo al cambio a pesar de las innegables ventajas que el mismo encierra; de la manera progresiva en que ha sido concebido y de la protección anunciada para aquellas personas con menos posibilidades económicas que igualmente deben adquirir los medios técnicos imprescindibles.

La desconfianza quizá comenzó con el empleo del término «apagón», de infausta connotación entre los cubanos, para definir el momento justo en que acontecería el tránsito de lo viejo a lo nuevo, algo que ahora se viene atenuando con otros giros lingüísticos y sobre todo con una precisión que no se cansan de recordar los principales responsables: la desaparición total de las señales analógicas demandará años de trabajo, por lo que, de momento, solo se irán apagando parcialmente algunos canales en lugares específicos.

Tal es el caso de lo que ocurrirá con el Canal Educativo en los transmisores de Sierra Caballos –cubre la Isla de la Juventud– y San Isidro, en Sancti Spíritus, que asegura la señal a cinco de los ocho municipios de este territorio: la cabecera provincial, Cabaiguán, Taguasco, Jatibonico y La Sierpe, todo lo cual en buena medida constituye la probeta para el establecimiento de la era digital en el país.

EN CADA AULA UN RECEPTOR

«Si RadioCuba cierra hoy mismo la señal tradicional, nosotros no dejamos de recibir las teleclases»

Liuvanis Rodríguez Vera, jefe del Departamento de Tecnologías Educativas en la Dirección Provincial de Educación en Sancti Spíritus, es de los que prefieren, «por si las moscas», hablar más de transición a la televisión digital que de apagones parciales o totales de la analógica.

«Si RadioCuba cierra hoy mismo la señal tradicional, nosotros no dejamos de recibir las teleclases», asegura el joven directivo, consciente como está de la importancia del Canal Educativo para su sector y de todo cuanto se viene haciendo para que el cambio de tecnología no resulte traumático entre maestros y alumnos en los municipios que iniciarán el proceso.

Solo en estos territorios, que abarcan más de la mitad de la provincia espirituana, funcionan un total de 237 escuelas con 2 415 aulas, ahora provistas de ¬2 220 televisores híbridos; mil sistemas del tipo Set-Top Boxes (STB), popularmente conocidos como cajitas decodificadoras; 2 650 antenas y 19 200 metros de cable con los respectivos conectores, todo en aras de garantizar el desempeño docente educativo.

La instalación de la nueva tecnología, imprescindible tanto para las llamadas teleclases como para las actividades complementarias, ha estado acompañada de dos decisiones tan importantes como el hecho en sí: la contratación de Copextel para asegurar el cumplimiento de las normas técnicas requeridas y la capacitación del personal docente, los cuadros y los funcionarios del sector encargados de las operaciones.

«Hemos desarrollado actividades de preparación metodológica para aprovechar al máximo la nueva tecnología –asegura Rodríguez Vera–, la cual contempla la posibilidad de más canales y la opción de servicios, con datos, ofertas de empleo, noticias importantes, estado del tiempo y acceso a la enciclopedia Ecured».

Un informe de la División Territorial de RadioCuba en Sancti Spíritus, al que Granma tuvo acceso, asegura que en los municipios espirituanos involucrados en la migración, las cadenas comercializadoras han vendido 66 857 equipos receptores (televisores híbridos o STB), que cubren alrededor del 60 % de las ¬110 360 viviendas radicadas en esta parte de la geografía.
El propio documento consigna igualmente que, de acuerdo con información de la Dirección Provincial de Trabajo, existen en estos predios 4 660 núcleos familiares considerados como ¬críticos –más de la mitad de ellos corresponde al municipio cabecera–, para los cuales se trabaja actualmente en una propuesta de procedimiento con vistas a su protección.

EN COCODRILO Y EN NUEVA GERONA

El 30 de julio del 2015 será una fecha muy difícil de olvidar para los pobladores de la comunidad de Cocodrilo, el asentamiento rural más distante de Nueva Gerona, en la Isla de la Juventud, que desde entonces recibió señal celular y de manera simultánea se convirtió en el primer sitio del país apagado analógicamente.

Fulvio Taquechel Quevedo, jefe de la División Territorial de RadioCuba en la segunda más importante ínsula del archipiélago, ha explicado más de una vez todo el empeño que debieron poner tiempo antes los comunicadores, en especial RadioCuba y Etecsa, para revivir el Centro Transmisor de Sierra Caballos, que en el 2008 había sido «bombardeado» por el huracán Gustav.

Enlazado por fibra óptica desde el 2010, el nuevo transmisor digital que se instaló allí –salió al aire el 25 de octubre del 2013– cubría Nueva Gerona, la Fe y La Demajagua, donde radica más del 90 % de los 84 500 habitantes del municipio, territorio en el que se puso a prueba la tecnología con la entrega de 500 STB.

La historia reciente es menos pública pero igualmente interesante: un informe de RadioCuba expone que hasta julio de este año los habitantes de la isla chica disponían de 12 998 equipos receptores, a razón de 9 894 sistemas STB y 3 104 televisores híbridos.

Una evaluación lineal del equipamiento en manos de la población contra el total de núcleos, revela que hasta este momento en dicho territorio puede acceder a la señal digital el 42,25 % de los hogares, lo que obviamente resulta una limitación tangible a la pretensión de apagar los sistemas analógicos, que como se sabe liberaría frecuencias para el necesario desarrollo de otros frentes como la telefonía 4g.

De momento, el grupo de trabajo creado para conducir el proceso de transición a la televisión digital en la Isla de la Juventud dispone de una estrategia de comunicación que incluye acciones tan diversas como comparecencia de los expertos en los medios, transmisiones de spot, introducción del tema en el portal del ciudadano y capacitación de los delegados de circunscripción.

HAY RAYOS QUE NO CREEN EN PROTECCIONES

De tantas dudas desenredadas en plena calle, de tanto buscar en la literatura especializada, de tantas comparecencias radiales y televisivas y de tantas quejas atendidas en los últimos tiempos, Jorge Félix Madrigal, director de la División RadioCuba en Sancti Spíritus, acepta que a estas alturas muy bien pudiera impartir una maestría en colocación de antenas de televisión.

El tema se volvió recurrente tras el incendio ocurrido en la madrugada del sábado 9 de enero del 2016 en los transmisores analógicos de la llamada torre de San Isidro, un centro ubicado en la zona sur de la capital provincial que provee de señal televisiva a los mismos cinco municipios donde primero pudiera apagarse la señal analógica del Canal Educativo.

En la susodicha colina, más bien una loma residual de la cordillera del Escambray, funciona desde hace varios años el transmisor digital de más alta cobertura del país –sus señales se captan en estos cinco territorios e incluso en áreas vecinas de Ciego de Ávila y Villa Clara– y también un potente transmisor del canal de Alta Definición (hd), capaz de cubrir la misma zona geográfica.

La gente comenta que la transmisión digital se interrumpe con frecuencia. ¿Son observaciones fundadas o infundadas?, pregunta Granma a Jorge Félix.

–Atendemos todas las quejas, pero la mayoría de las fallas son por problemas de antena, por mala orientación, por errores en la instalación, etc. Hay otras razones ajenas, por ejemplo, en San Isidro todos los días hay una interrupción de 15 segundos a las seis de la tarde por cogeneración eléctrica, porque tenemos que arrancar el grupo electrógeno; también cuando llueve ocurren descargas eléctricas y el sistema se autoprotege, gracias a eso conservamos los equipos.

¿Entonces puede decirse que, básicamente, las fallas son las mismas en la televisión digital que en la analógica?

–Son las mismas, tenemos sistemas contra incendio, protección para evitar fallas del fluido y aterramiento contra las descargas eléctricas, aunque te digo que hay rayos que no creen en protecciones.

IMPACTO EN LAS AUDIENCIAS

El Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) negó recientemente las versiones referidas a la reubicación de la programación general del Educativo en otros espacios, tal y como se había informado con anterioridad. «Hasta este minuto no hay cambios en la programación del Canal Educativo», sostuvo hace muy pocos días a Granma, Waldo Ramírez, director general de la Televisión Cubana.

«Ese tránsito que poco a poco se va dando es un tránsito que debe tener un lógico impacto en las audiencias –sostuvo el directivo en marzo pasado al portal Cubahora–, pero es un lógico impacto, reitero, porque está asociado al mismo modo en que se va montando y desmontando tecnología en aras de que las audiencias no se afecten, por tanto, no desaparecen canales de televisión (hoy funcionan diez en todo el país, dos de ellos en hd, sin contar los telecentros regionales), sino que pasan a esta fase de Televisión Digital Terrestre».

Pero la transición a la era digital o la consumación del apagón analógico, como se le quiera llamar, no es un asunto que involucra solo al icrt y a RadioCuba, responsabilizados con la creación de los contenidos que se transmiten y con la irradiación de las señales, respectivamente.

En la complicada mesa de la migración también están sentados, o quizá en otra posición mucho más incómoda, Copextel, el Ministerio de Educación, Cimex, la Cadena de Tiendas Caribe, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Banco Central, todos responsabilizados de una u otra forma con un proyecto de mejoramiento que, como se sabe, trasciende el mero hecho de accionar un interruptor.

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