
Texto y foto: ANA MARTHA PANADÉS
En estos Consejos Populares se ejecutaron acciones constructivas en consultorios médicos, centros educacionales y parques, además de mejorar el estado de algunos viales y en general la imagen de todos los centros de servicios, lo que da respuesta a no pocos reclamos de la población.
Hoy el trabajo comunitario propicia la integración de las organizaciones políticas y de masas, que junto al desempeño de los delegados garantiza un ambiente favorable en estos asentamientos donde se materializan numerosas iniciativas para saludar el aniversario 60 del triunfo de la Revolución y de la liberación de Trinidad.
No todas las insatisfacciones están resueltas; en la agenda de sus presidentes apuran otros planteamientos en función de garantizar la calidad de vida de hombres y mujeres con un apego tremendo a la vida rural, a la tradición.
Pero la imagen de los poblados rurales en Trinidad cambia para bien, siempre con la premisa de un mayor compromiso por parte de los vecinos responsables de mantener las tareas de higienización, continuar mejorando los servicios y aportar nuevas manos a las labores agrícolas a fin de incrementar el aporte productivo.
Allí la vida no se aferra al pasado, fluye en ese coqueteo con la modernidad, con las aspiraciones de los pobladores de encontrar precios más justos en las placitas y puntos de venta de la agricultura, un buen servicio en el consultorio médico, viales en mejor estado… porque la prosperidad de estos asentamientos se construye hoy desde lo colectivo.