Transparencia, otra arma de Cuba frente a la Covid-19

La transparencia sustenta la estrategia que el Gobierno de Cuba implementa en su combate diario ante la Covid-19. Para los cubanos esto queda claro cada noche, cuando desde las pantallas de sus televisores pueden acceder a los ya habituales análisis y orientaciones del grupo temporal de trabajo para el enfrentamiento a la pandemia, que se reúne cada día.

Díaz-Canel: Cuba siempre ha demostrado, en Revolución, unidad; y hoy la unidad pasa por la responsabilidad, por comprender esa responsabilidad y actuar con esa responsabilidad.

Es el puesto de mando que, liderado por el presidente, Miguel Díaz-Canel, y el primer ministro, Manuel Marrero, e integrado por ministros y representantes de organismos del Estado y organizaciones sociales, decide cada paso de Cuba para el control y enfrentamiento a la enfermedad.

Así, el impacto en el mundo del nuevo coronavirus y las medidas del país para eliminarlo son conocidas cada día por la población, que asiste desde sus casas a las intervenciones ofrecidas por autoridades del Ministerio de Salud Pública a través de la Televisión Cubana.

Lo mismo sucede con la Mesa Redonda y el Noticiero Estelar, dos programas televisivos que ahondan en detalles sobre todo lo que está haciendo el país para defender la vida de su ciudadanía ante el avance del SARS Cov-2 y en apoyo a otros países que lo necesitan.

En Cuba se está haciendo habitual que ministros, políticos, científicos, economistas y líderes de organizaciones sociales de todo el país desnuden informes de nuevas decisiones, iniciativas, planes y estrategias ante los micrófonos y las cámaras.

En la misma cuerda trabajan periodistas y comunicadores de todo el país, informando lo que acontece sobre el tema, explicando de qué mejor manera hacerle frente al virus letal, contando las historias de los profesionales de la salud que salvan vidas en Cuba y diversas partes del mundo.

La transparencia es en estos momentos otra de las armas de Cuba en el combate a la pandemia que contagió hasta el momento a más de un millón 600 mil personas y por las que han muerto más de 97 mil en el orbe.

Informar la verdad sobre los desafíos que enfrenta la isla en la lucha contra la Covid-19 prima en la estrategia de comunicación que promueve el Ejecutivo cubano, convencido de que la participación y la disciplina de todos son fundamentales para ganarle la pelea al mal.

A diario, la población está al tanto sobre cómo el país toma decisiones y aplica medidas con la contribución de científicos y equipos multidisciplinarios, muchas de ellas a partir de las buenas experiencias de otras naciones.

Y aunque en ocasiones las medidas anunciadas incomoden a algunos y las noticias muchas veces duelan, esa manera de dirigir viene ganando elogios entre la población que agradece la sinceridad y destaca la dedicación con que las autoridades cubanas asumieron la emergencia.

Es la claridad con la que el director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, doctor Francisco Durán, aseguró, en conferencia de prensa, que el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba resulta un gran obstáculo para la compra de medicamentos contra la Covid-19.

Pero también con la verdad en la mano expresó que, pese a esa política de la Casa Blanca hacia la isla, ‘los recursos se buscan, donde existan, por muy lejano que sea. El objetivo es garantizar los recursos para la presente etapa y para cuando se complejice la situación epidemiológica’.

Sin embargo, eso no significa que cesen las habituales críticas de los enemigos de la Revolución cubana en internet y con más fuerza en las redes sociales. También en tiempos de la Covid-19 arremeten con odio contra las decisiones del Gobierno de la isla y propalan las llamadas fake news. Frente a esos, siempre está el abrazo de mucha gente en el mundo, agradecida por la solidaridad cubana, y la sabiduría popular de quienes en esta isla manifiestan su orgullo y admiración por el esfuerzo que hace el Gobierno para salvar a todos los cubanos.

‘¿A qué hora duermen?’, preguntó una señora en la fila del mercado, en una conversación a distancia entre varias personas. Se refería a las constantes reuniones e intervenciones públicas, a todas horas, de los máximos dirigentes del país.

‘Ellos no paran de trabajar’, dijo un joven, quien prefiere que le digan la verdad, por muy dura que sea. ‘Al pan, pan y al vino, vino, así debe ser’, dijo, al comentar la intervención del mandatario cubano advirtiendo que el peor momento de la Covid-19 en la isla no ha llegado.

Un señor maduro, también en la fila, recordó que durante toda su vida aprendió a luchar ‘con las escaseces provocadas por esa pandemia que es el bloqueo’, así que, según él, ‘a esta otra también le ganaremos’.

Añadió que por tal razón ‘no solo aplaudo cada noche a los médicos que arriesgan sus vidas, también lo hago por mi Gobierno, que está luchando duro por salvarnos. Y por todos ellos colgué en el balcón de la casa mi bandera cubana’.

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